29/1/15

Milán día 1: los preparativos y la llegada


2 meses después de visitar Madrid, se me ha presentado viajar a Milán con una amiga ¿Y por qué a Milán? No es que seamos fanáticas de las ferias, la moda y la alta costura (aunque la Fashion week de Milán debe ser todo un espectáculo!) Simplemente queríamos viajar y teníamos un presupuesto muuuuy ajustado: 2 estudiantes de 21 y 22 años y sin trabajo, no digo más. En ese momento Milán era la única opción barata así que allá que nos fuimos mi amiga y yo a la aventura!

¿Cómo era esa ciudad? ¿qué podíamos ver allí? no teníamos ni idea, bueno de la catedral y tiendas de alta costura FIN. Nos hicimos unos preparativos: leímos mucho sobre el lugar, repasamos algo de inglés para poder comunicarnos, calculamos y recalculamos el peso de la maleta y demás detalles para el avión, miramos las formas de llegar a Bellagio, en fin, muchos quebraderos y dolores de cabeza...



Nuestra primera escapadindependiental extranjero 


Aeropuerto de Alicante
Yo soy como una niña pequeña; puedo ver nevar todos los inviernos, pero siempre me voy a emocionar, alterar, alegrar si veo nieve. Más feliz que una perdiz. Montar en avión para mí siempre será como la primera vez. Me emociono, altero, pongo nerviosa... y me encanta cada instante de estas cosas! no hay nada como la sensación de felicidad justo antes de hacer el viaje, justo antes de coger un autobús, de que salga el avión... Nos levantamos a las 7 y aun era de noche. A las 8 teníamos que estar en el aeropuerto de Alicante, cargadas con nuestras pequeñas maletas, no sabíamos exactamente qué teníamos que hacer o donde ir. Mientras hacíamos tiempo hasta las 10 para que saliera nuestro vuelo vimos amanecer desde las cristaleras; hizo un día precioso! y nos imaginamos cómo sería la llegada a Milán, cómo sería nuestro viaje, cuánto de más nos pesaría la báscula del equipaje de mano... en fin, estamos echas todas unas pequeñas novatas en esto de viajar. Llega el momento y despega el avión... hay quien va y viene una y otra vez y está acostumbrad@ pero tiene que reconocer que sigue siendo emocionante ver con qué velocidad y facilidad el avión se despega del suelo! ¿y las vistas? ¡La ventanilla del avión es una de las cosas más bonitas que existen en esta vida! En tan pocos segundos alcanzamos muchísima altura.

Veíamos Alicante, Benidorm, Murcia... y por supuesto buscamos nuestra casa pero ¡ostras! una cordillera totalmente blanca a lo lejos... ¡¿Sierra Nevada?! pues siii! ¿cómo demonios? teníamos un radio de visión de 300 km, fue espectacular! joe, en ese momento no pensamos en llevar la cámara a mano...

Igual que el despegue en Alicante fue espectacular, el aterrizaje fue mejor. Después de un vuelo tranquilo, donde solo se veían nubes durante las dos horas de vuelo llegamos a territorio lombardo. El avión empezaba a perder altura  y esperar a que le diesen pista. Atravesó las nubes y vimos otra de las cosas inolvidables del viaje: esta vez eran unas montañas enormes, cubiertas de un manto de bosque con todas sus cumbres nevadas y 3 enormes lagos de un intenso azul oscuro! algo así (pero con nieve en las cimas, esta foto tan cutre es de Google Earth jijiji la realidad fue mucho mas bonito)

Lago di Como desde el aire
Por fin pisamos suelo extranjero y llovía... en Alicante hacía un sol hermoso ¬¬! Pero no pasa nada, llevábamos paraguas. Cogimos un autobús que comunica el aeropuerto de Bérgamo con Milán, que nos costó 5 € (solo ida) y tardó una hora en llegar. Puede parecer mucho pero el trayecto se hizo corto, supongo que porque todo era nuevo, diferente, verde muy verde y además cada vez quedaba menos para llegar a Milán! En el bus coincidimos con un grupo de chicos que también venían de viaje a Milán. Era todo tan way que hasta nos hicimos una foto con ellos sin conocerles... Y después cada uno tiramos para nuestro sitio.


Mi amiga Marina y yo salimos con el mapa en mano y estudiando la forma de cómo llegar a nuestro albergue en una ciudad tan grande y desconocida. Además nadie entendía español y tenía su puntillo eso de preguntar en inglés y que nadie te entendiese y al contrario.. era como... vale. ¡En qué lio nos hemos metido! Pero tras un laaaargo paseo dimos con el callejón secreto donde estaba nuestro hostel. Era un edificio enorme, un antiguo monasterio. No era bonito pero tampoco estaba mal para pasar las noches por 15 € jiji así que si te interesa clícalo! Por dentro era muy sencillo aunque moderno y limpio, pero lo mejor es que la recepcionista hablaba español, menos mal. Así que después de acomodarnos en un tiempo récord nos fuimos directas al metro a disfrutar de la ciudad. Así fue como dio comienzo nuestro viaje por estas tierras italianinas. Mañana os cuento más y mejor :) un abraçada!


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