10/2/15

Mmm... huele a hotel!!

Este post que hoy te dejo es diferente, sobre algunos detalles de los viajes que no les damos importancia... o eso creemos.

mmmm... !!! qué bien huele; huele a hotel! ¿habéis escuchado esa expresión alguna vez? en mi casa la usamos mucho cuando entramos a un hotel, a la habitación y siempre huele muy bien, o cuando estamos en nuestra casa o entramos en algún sitio y huele bien, a limpio, a hotel... ese olor que nos transporta a la habitación recién hecha y limpia de un hotel ¿sabéis a qué olor me refiero?



Ni nos habíamos parado a pensar en que todos los hoteles huelen igual de agradable: limpio, fresco, cálido, acogedor... olor que a tod@s nos encanta. 

Pues este es el primer paso de las marcas o cadenas hoteleras para cautivarnos con su producto, exacto. Todo eso es puro marketing, consiste en capturar nuestros sentidos mediante unos elementos seductores ocultos como el sentido del olfato. Todo esto siempre se crea a puertas cerradas y se invierten meses enteros para conseguir el olor adecuado.

Hay demasiados hoteles en las ciudades y muchos con buenas camas o buena comida. ¿Cómo conseguir destacar entonces? aquí nos dirigimos directamente al subconsciente, desatando recuerdos y emociones de una manera discreta pero muy directa porque el olfato es un sentido muy poderoso. Es una manera de venderse sin usar sonidos o imágenes pero consiguiendo los mismos resultados. Cada vez que inspiramos inhalamos moléculas de olor que son montones de pedacitos de información. El aroma tiene la capacidad de transmitir esta información que no puede hacerse de otro modo. Así pues, las cadenas hoteleras crean sus propias fragancias en laboratorios para proporcionar a los clientes una experiencia sensorial más de manera desapercibida y que solo actúa en nuestro subconsciente. Esta experiencia que se convierte en un recuerdo involuntariamente solo se manifestará en el momento que el cliente vuelva a un hotel de esa cadena, lo que le hará sentir fenomenal.

 ¿A qué huelen los hoteles? pétalos de rosa, lluvia, fuego...

Para crear estas fragancias se tiene en cuenta todo: desde el material con el que está construido el hotel (aceros, mármol, maderas...) cortinas, sábanas y hasta los elementos que le dan ese toque especial y distinguido. Matices limpios y frescos pero que también den una sensación acogedora; Olor a dinero, un matiz que a primeras parece desagradable pero que a todos nos gusta y por tanto hay que convertirlo en un olor agradable. Montaña, pinos, agua, nieve, arena, fuego... todos los elementos se combinan según el interés del hotel y el cliente y así se crean en laboratorios especializados las fragancias personalizadas y distinguidas. 

El aroma invade el complejo por los conductos del aire acondicionado, en los detergentes para sábanas y cortinas, de manera que no es algo concreto lo que contiene el olor, sino que el hotel en sí está caracterizado por ese aroma. Los clientes lo asimilan sin percatarse y lo guardan como un recuerdo involuntario pero sensacional que siempre nos gustaría volver a oler. A veces da miedo ver hasta qué punto las empresas estudian a la sociedad para cautivarnos como quieren. ¿Has reconocido alguna vez ese olor? ¿distingues alguna cadena hotelera con un olor especial? A mi me encantó el olor de los cruceros de MSC!

Andrea

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