22/10/15

BARCELONA DÍA 2: UN DÍA INTENSO


Como bien dice el título hoy iba a ser un día muy intenso. Íbamos a estar fuera todo el día ¿alguien dijo vacaciones de relax?. Hoy tocaba una buena dosis de Barcelona centro; aun así fue imposible verlo todo en un día, por eso tengo una buena excusa para volver y no solo para ver a mi tía y mi prima jujuju

Nos levantamos bien temprano con las pilas a tope y desayunamos en nuestra habitación los batidos de chocolate y el bizcocho. La noche anterior no aprendimos nada al perdernos. Tras esperar a que la princesa Mario terminara de vestirse, fuimos en busca de nuestra parada de metro: Urgell, pero ésta vez no nos perdimos nosotros; la parada había desaparecido! debería estar aquí! no hay parada! pero si la localizamos anoche! no os miento cuando os digo que perdimos unos 20 minutos buscando la dichosa parada de metro que realmente estaba al volver la esquina de nuestro hostal... ya lo dije en el otro post ¡somos tontos!

Pero para eso empezamos el día bien temprano. Llegamos a la parada de metro Diagonal a la hora estimada. La Diagonal, como bien indica, corta a Barcelona entera en diagonal de un lado a otro y aquí tenía localizados 2 puntos interesantes para ver y que la verdad nos gustaron más que la propia Pedrera (lo siento por los fans de Gaudí). En realidad hasta el nombre de la casa nos gustó más que las propias casas ¡la Casa de les Punxes! tuvimos risas para días... y semanas, no me preguntéis por qué, simplemente nos hizo muchísima gracia. No me esperaba que fuese tan entretenido pasear por la Diagonal en busca de casas con arquitectura modernista, pero es que era como pasear en busca de casas sacadas de cuentos de Disney. También nos pasamos a ver la Casa Comalat... una casa hecha con tanto cariño, tan bonita... estaba cerrada y parecía abandonada. No era de Gaudí pero fue una de las que más me gustaron de todos los edificios modernistas que vimos, así que si tenéis oportunidad paseando por la Diagonal, no os perdáis la casa Comalat tanto la parte frontal como la de atrás. La Casa de les Punxes es que no pasa desapercibida.

Casa de les Punxes a la izquierda y Comalat a la derecha (la parte de atrás)

Seguimos nuestra visita turística por el Passeig de Gràcia. Es una de las avenidas principales porque desemboca en la Plaça Cataluya así que seguimos nuestro recorrido en esa dirección. De camino fuimos viendo escaparates de tiendas hipercaras: Gucci, Loewe, Dior... y entre lujos y lujos nos encontramos con las famosas casas de Gaudí: La Casa Milà más conocida como La Pedrera, la Casa Batlló, Amatller y Lleó i Morera. Gaudí solo es arquitecto de las dos primeras. Sinceramente, me parece un robo que cobren por visitar 20 € por casa ¿estamos locos? no se quién los pagará, pero por 20 € hay mejores cosas que ver, jum. Así que tras un pequeño almuerzo en el McDonals a media mañana y unas cuantas fotos continuamos nuestro recorrido por el Passeig de Gràcia. Teníamos que llegar a la Plaça Catalunya a antes de comer según mis previsiones.

La Pedrera
Casa Amatller a la izquierda y Batlló a la derecha

Y llegamos a la Plaça Catalunya a tiempo así que nos permitimos un descanso a la sombra en un banco. Observamos durante un rato a la gente que curiosamente, no había ningún español! (y no me refiero a que fuesen catalanes, eso es un chiste muy fácil) También vimos a los palomos acosar y robar comida al señor de un kiosco. Fue divertido para nosotros, pero no para el pobre hombre que le era imposible ahuyentarlos. Los palomos tenían muy claro lo que querían y sabían que allí había comida, chan chan! pero esa no fue la única anécdota pajaril del día.

Plaça Catalunya


Finalizada la sesión de fotos y el descanso en la Plaça Catalunya, punto intermedio de nuestra ruta programada, nos dispusimos a llegar a la Rambla al otro lado de la plaza pero nos encontramos con una imagen un tanto violenta. ¿Habéis visto alguna vez una gaviota asesina? bueno... las gaviotas pescan, pero lo que llevaba esta gaviota en el pico no era un pez! (atención, esta imagen puede dañar la sensibilidad ) que nooo, no lleva un ojo humano ni nada por el estilo ¡mucho peor!



Nos encontramos con un cementerio lleno de cadáveres de palomos que probablemente hubiese matado esa misma gaviota! no quiero saber qué hacían ahí o por qué los mató. Pobres pájaros, seguro que los cazó el del kiosco para vengarse...

Continuamos nuestra visita y ya estábamos en la Rambla! así que para no revivir la mala experiencia en Madrid abrazamos nuestras mochilas y vigilamos nuestro alrededor y sin embargo no vimos nada extraño, pero eso no quita que tengáis que vigilar vuestras pertenencias.

Recorrimos la Rambla hasta la Boquería, nuestro punto para comer. ¿Qué habría por allí? la verdad esperaba más puestecillos donde vendiesen comida en plan empanadillas o cosas así. Cierto es que la gente que trabaja allí está harta de los turistas ya que vamos más a mirar y fotografiar que a comprar realmente, pero lo siento por ellos. La única solución que se me ocurre es que pongan un pase a 2 € o algo así... y si entra una consumición como una caña mucho mejor! ves? arreglao!

La Boquería es una de las cosas que no había visto antes, a pesar de las veces que había visitado Barcelona. Podíamos volvernos locos viendo tanta comida junta y tan variada. Seguro que si viviésemos allí haríamos la compra allí, o no. Porque si los turistas ya nos agobiábamos entre nosotros... no quiero imaginar tener que hacer allí la compra; qué mal.

La Rambla

La Boquería
Interior de la Boquería

Para comer me compré una especie de croqueta gigante hecha con patata y mozzarella con unos trocitos de salchichón recién cortados en una de las carnicerías... mmm rico rico. Nos sentamos en uno de los bordillos laterales para comer hasta que vino un guardia y no echó de allí. Que no se puede hacer picnic ahí dice.... tsss y que nos vallamos al parque de atrás, justo ese donde da todo el sol. Efectivamente, la gente estaba comiendo y tumbada en la sombra que daba un edificio. Allí estuvimos un buen rato relajando las piernas, incluso intentamos echar una siesta, cosa que fue imposible claro.

Una vez recuperada parte de la energía volvimos al Teatre Liceu. Por estar apuntados en el paro puedes entrar gratis y la visita es guiada. Además nosotros tuvimos la suerte de que en el grupo de las 16:00 h no había nadie, así que tuvimos guía casi privada y hasta nos hacía fotos wii! :D La historia del Liceu es bastante interesante así que merece un post aparte.

Y del Liceu cruzamos al otro lado de la Rambla. Esta vez íbamos en busca de la Plaça Reial. Yo la comparo siempre con la Plaza Mayor de Madrid, supongo que por estar rodeada de arcos y terracitas muy apetecibles, tanto que acabamos haciendo otro descanso en una de ellas tomando un café americano súper rico. Esperaba que fuese mucho mas caro la verdad, pero solo nos cobraron 2 € de cada uno así que chachi piruli!

Interior del Teatre Liceu

Café con leche in Plaça Reial

Con toda la tarde por delante era inevitable que terminásemos perdiéndonos por los callejones del Barrio Gótico, descubriendo los rincones mas misteriosos, escondidos, silenciosos y vacíos o por el contrario, callejones tan románticos como el Carrer del Bisbe, todo un clásico del Barrio Gótico. Éste barrio, junto con el Poble Sec fue lo que más me estaba gustando de lo que llevábamos de viaje. Encontrarnos dentro del laberinto que es el Barrio Gótico nos llevó su tiempo. Empezamos por la zona mas cercana al mar. Esa zona no debía ser muy turística. Era algo oscura, sucia y tenía muchos locales cerrados. Pero se veía antigua y auténtica, sin las típicas tiendas de centro comercial que invaden las zonas más turísticas. Tenía un encanto extraño... pero tras dar vueltas y vueltas buscando las catedrales, el ayuntamiento o el Carrer del Bisbe para hacernos la foto, por fin dimos con la Catedral de Barcelona, menos mal. 

En un intento de entrar en la catedral un guardia me prohibió el paso por ir de tirantes y pantalón corto, Really?? así que volvimos a intentarlo por otra entrada, pero más de lo mismo ¿acaso voy provocando? pensé en varias soluciones porque quería entrar sí o sí. Podía volver al hostal a por algo de ropa... pero era lógicamente imposible; estábamos lejísimos, es más, con el calor que hacía yo no llevaba nada en la maleta que no fuese tirantes. O podía comprar algo de ropa. Gastarme 10 € por la tontería y además... necesitaba 2 prendas. ¿Pero esa norma machista y antigua desde cuando? había entrado varias veces a la catedral y nunca habían exigido nada así. Por suerte apareció una gitana llena de pañuelos y me vendió uno por 2 € que por cierto, me encanta! jajajaj

Me dijo con su acento gitano: - quiiita que no sabeh! ehto se pone así -. Me dio tres vueltas con el pañuelo y me dejó envuelta como una momia... ni hombros ni piernas al aire já! ¿ahora qué sr. guardia? así que pudimos entrar sin pega. Por cierto, si teníamos tanto empeño en entrar es porque es preciosa, y también porque nunca había visto su claustro lleno de ocas súper monas y graciosas! También teníamos intención de ver la Catedral del Mar pero fue imposible. Dimos tantas vueltas que se nos hizo muy tarde. 

Catedral de Barcelona

Claustro de la Catedral

Carrer del Bisbe

En mi anterior visita a Barcelona hace 2 años, descubrí un lugar donde hacían unos batidos de frutas al gusto. Esa moda que hay ahora, que los ves por cualquier parte, entonces no estaba tan estilada y nos llamó mucho la atención. Probamos uno de los batidos por 5 €, pero eran unos batidos enormes y recién hechos de fruta natural. Los 2 años que han pasado desde entonces tenía muy claro que tenía que llevar a Mario a ese lugar a que los probara. Si conocéis el Barrio Gótico seguro que sabéis a qué lugar me refiero. Era un local con un marco enorme hecho de frutas y colorines, es que era súper llamativo. Pues bien, estuvimos horas buscando el lugar pero no dimos con él.

Terminamos en Colón antes de volver al hostal. Pero a la vuelta volvimos a entrar al Barrio Gótico ya de noche en busca del sitio aquel (sí, todavía ¿sabéis que soy muy cabezona y Mario me odia?). Por fin dimos con él ¡pero ya estaba cerrado! ¬¬ ... con tanto esfuerzo que nos costó encontrarlo! llamé a mi padre y todo y lo hice buscar el sitio ese con el Street View de Google por favor!! (por eso dimos con él claro) con todo nuestro cabreo nos fuimos a cenar al McDonals de la Rambla, descansamos un rato y pusimos ruta a nuestro hostal. Por si fuese poco, empezó a llover! muchísimo! tuvimos que ir corriendo, de balcón en balcón, estábamos demasiado lejos como para no mojarnos, pero demasiado cerca como para coger el metro. Al final llegamos, agotados de un día interminable, de una última carrera para rematar y calados hasta los huesos... qué buena ducha y qué bien dormimos! pero tampoco podíamos confiarnos... al día siguiente tocaba madrugar para no perdernos nada de la Sagrada Familia :D

Quien advierte no es traidor, os dije que fue un día muy intenso y el post es casi infinito! jajaja perdonadme. En cualquier caso espero no haberos aburrido demasiado; si habéis llegado hasta aquí es porque lo habéis soportado ;) jiji un besote corasones!

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