21/3/16

Andalucía día 1: ruta hasta Granada

Y por fin llegó el esperado día que da comienzo a la ruta por Andalucía durante una semana. Una mezcla entre felicidad, nervios y miedo al preguntarme ¿quienes serán mis compañeros de viaje o de habitación? ¿haré amigos o iré sola? son muchos días de ruta ¿se me hará largo? ¿tendré ganas de volver después? ... 

Las 10 de la mañana. Me despido de Mario y mis padres me acercan a la parada donde me recoge un autobús cargado de ancianetes que van de circuito con destino Marruecos. No, no me equivoqué de bus pero los traslados en bus de estos circuitos hasta el punto de encuentro son un poco jaleo. Me despedí de mis padres, subí al bus y pasé al fondo ¡¿dónde está la gente joven?!. todos eran ancianetes!. La guía nos explicó después que una vez pasásemos Murcia teníamos que hacer un trasbordo a otro autobus y allí nos encontraríamos con el resto de mi grupo; los agentes de viaje. En una parada para tomar café por fin los conocí: Moni, Zeneida y Juanvi; los que nos apodaron 'los alicantinos'.

Allí conocimos a muchos de agentes de viaje venidos de toda España y de todas las edades. Me sorprendió la simpatía de todos ellos y desde ese momento ya eliminé el miedo a la pregunta ¿quienes serán mis compañeros de viaje? me gustaba este grupo. Hicimos la comida en ruta (bocata de jamón y queso que nunca falla) y por fin llegamos a Granada a la hora de la siesta. Moni y yo tardamos cero coma en nombrarnos compañeras de habitación.


Ya estábamos en Granada y me gustó mucho el hotel donde nos alojaron. El problema era la distancia que estaba del centro. Moni y yo nos instalamos en la habitación, nos dimos una ducha y descansamos un rato. La verdad que en ese momento no imaginaba la suerte que tuve de tenerla de compi de habitación. A la hora citada nos encontramos con Juanvi y el resto de agentes en la recepción del hotel y un bus nos recogió para llevarnos al Albaicín a disfrutar de un auténtico tablao flamenco con caña incluida. No sabía que aún me quedaban cosas nuevas por hacer en Granada. ¡¡Aquí empezó el viaje!! 

Fue una de esas tardes perfectas que a mi me gustan: un atardecer precioso de domingo en un nuevo mirador del Albaicín que no conocía con vistas a la ciudad. Moni, Juanvi y yo íbamos detrás de Zeneida, que era la que conocía a toda la gente, nos hicimos unas fotos y entramos al tablao.

Los alicantinos: Moni, yo, Juanvi y Zeneida

Uno de esos salones antiguos y oscuros con sillas de madera viejas e incómodas y una pequeña tarima donde sería el espectáculo. Allí nos recibió un gitano sacado de los rincones más auténticos del Albaicín,  moreno de piel y una barba negra y abundante. Nos sirvió una caña para acompañar el rato y por fin salieron los artistas a la tarima. 

¿Qué es la zambra mora? por defecto cuando pensamos en flamenco nos viene a la cabeza una sevillana o la Feria de Abril, pero nada que ver con eso. La palabra 'zambra' proviene del árabe zamr y se trata de una danza flamenca completamente gitana de la zona de Almería y Granada con influencias y similitudes de la danza del vientre árabe. Los gestos tan expresivos de la cara y ese sentimiento y seriedad me ponía la piel de gallina. Les veía concentrados pero a veces se les escapaba la sonrisa de estar disfrutando mientras bailaban. Ese taconeo, las palmas, ese ritmo y ese arte no puede conseguirlo cualquiera por mucho que practique ¿se nota que disfruté un montón?


Cuando salimos del tablao de noche nos llevaron a disfrutar de las vistas nocturnas del mirador de San Nicolás. No me cansaría nunca de pasar horas allí, sin embargo esta vez nos tomamos una caña en un restaurante-mirador, mucho más barato de lo que esperaba. Allí conocimos a Bea, Natalia, Carlos y Tomás. Ellos habían llegado de Madrid hacía menos de una hora y ni siquiera tenían deshechas las maletas, pero una caña en una de las mejores terrazas de Granada con vistas a la Alhambra no se perdona.

Después nos perdimos y recorrimos algunas calles del Albaicín en busca del bus para volver al hotel a cenar. Me sentía mal de pensar que estaba en mi ciudad favorita sin Mario, pasando por las calles en las que hemos vivido tantas cosas... ¡¿dónde me dejé a Mario?! si os digo que me quería ir de Granada cuanto antes por culpa de la nostalgia... así que llegamos al hotel y directamente pasamos a cenar al comedor. Moni y yo nos sentamos en la mesa con Natalia, Bea, Juanvi y Carlos y cenamos una ensalada, tortilla de patatas, bacalao con pisto y tarta de limón, todo de catering así que no era gran cosa, pero se podía comer. De allí nos subimos a la habitación y a dormir. A la mañana siguiente hay que madrugar para visitar la Alhambra y después poner rumbo a Córdoba donde nos esperan para comer. ¡Empieza lo duro!



un viaje de

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