30/4/16

Londres día 3: Londres de contrastes

Aún no eran las 8 de la mañana y ya entraba luz a la habitación por detrás de las cortinas ¿estaría el sol fuera? poh' va ser que no... pero al menos no estaba lloviendo. Hoy pensábamos que sería un día mas relajado ya que era imposible que andáramos más que ayer. Ilusos de nosotros, si queremos ver cosas no puede haber ni un solo día relajado. 

Queríamos pasar la mañana en Camden y de camino hacer un desvío a King's Cross para ver el andén 9 y ¾. Como los jardines de Regent's Park también nos pillaba de paso los cruzamos por en medio y fue una sorpresa tanto para Dario como para mi porque era monísimo! así que lo anoté en mi cuaderno mental de cosas que ver en Londres sí o sí. Entonces empezó a llover. Seguimos caminando pero King's Cross estaba mas lejos de lo que parecía y no me hacía ninguna gracia andar de más ya que el día era muy largo.

Regent's Park

Al final llegamos, sin embargo mi atención se centraba en su vecina estación de St. Pancras, un edificio precioooso que solo vimos desde fuera porque nuestra intención era ir directos a ver el carro de maletas con el que Harry Potter entró al andén 9 y ¾ pero sinceramente fue decepcionante. La estación era feilla y no tenía nada que ver con St. Pancras, y el andén de Harry Potter estaba en una parte moderna de la estación, que nada tiene que ver con la película, por no hablar de la desesperante cola que había para llegar hasta el 'fotocol'. Vale que tod@s queramos la foto ¡pero no pueden tirarse las mismas personas 10 minutos para una puñetera foto!. Entramos entonces en la tienda oficial de Harry Potter y vendían de todo. Hasta tuve en la mano las baritas mágicas de Harry, Ron y Hermione, pero no estaba dispuesta a pagar 25 € por un palo. Además moverse por la tienda era casi imposible de la gente que había así que indignadísimos nos fuimos a buscar el verdadero andén, el que sale en la peli y donde por cierto no había ni un solo fan de Harry Potter.

Estación de St. Pancras
Estación de King's Cross

De allí nos fuimos en busca de Camden guiados por nuestra intuición y un poco a lo loco porque nuestro mapa callejero no llegaba hasta esa zona. Seguía lloviendo aunque no molestaba. Empezamos a salirnos de la zona urbana y ya dudamos de si íbamos por buen camino. Tampoco había gente para preguntar así que nuestra prioridad entonces era buscar algo de civilización. Entonces llegamos a un barrio residencial, una zona chula incluso más que el centro de la ciudad ¡hasta nos metimos a un jardín con un cementerio! para mi es un pequeño placer el tener tiempo suficiente para perdernos y encontrarnos y así ver todos estos rincones.



Finalmente llegamos a unas calles mas animadas con casitas de colores en fila y ventanas blancas. Empezaba a haber gente en las calles ¿habríamos llegado a Camden? efectívamente!

A la vuelta de la esquina cientos de personas caminaban por las aceras, había música en la calle, las tiendas estaban una detrás de otra y colgaban cosas de las fachadas de cada casa, una de cada color. Además habían mercadillos en cada calle pero la mayoría eran de souvernirs. También había alguna tienda curiosa y digna de ver por dentro, pero en general para nada lo vi tan alternativo como dicen ¿sería que era sábado y los turistas masificábamos aquello? tal vez. Aun así me hubiese gustado entrar en todas las tiendas aunque no había tiempo. Solo nos dio tiempo a entrar en una de heavys y otra donde compré todos los recuerdos para la familia y Mario.



Ya era la hora de comer. También hay un mercadillo de comida take-away no muy caro y de todos los rincones del mundo: India, Tailandia, Méjico, Hungría? qué difícil elección!! optamos por una especie de rulos fritos con un chorizo de Hungría y un plato variado de comida tailandesa ¡qué ricooo! pero teníamos otro problema ¿dónde sentarnos a comer eso? había un techado enorme lleno de mesas y sillas para que la gente se sentase a comer pero como seguía lloviendo estaba todo ocupado, menuda rabia. Tras dar unas cuantas vueltas encontramos 3 sillas libres que no dudamos en ocupar. Hasta me sentía afortunada de comer sentada y a cubierto de la lluvia! jujuju


Después de comer volvimos al piso a dejar mis compras, rellenar las botellas de agua, cargar la batería de la cámara y descansar, aunque no llegamos a estar más de media hora. Estaba saliendo el sol así que sin pensarlo salimos a la calle a aprovecharlo. ¡La primera vez que veía el sol en Londres, cómo lo echaba de menos! así que por muy cansados que estuviéramos la ocasión lo merecía. Dario me llevó a Chelsea, el barrio donde él trabaja y de camino hicimos una parada en el Buckingham Palace. En nuestros planes no entraba ver el cambio de guardia porque había leído que había que llegar muy pronto y luego se hacía un poco pesado, así que nos limitamos a ver los soldados estáticos desde las rejas y seguir nuestro paseo hasta Chelsea. Con ese sol el verde de los jardines se veía aun más verde, que ya es decir, el cielo todavía mas azul y en general la ciudad aun se veía mas bonita. ¿Te acuerdas que el día anterior decía que Londres no me gustaba tanto como esperaba? pues hoy pensaba todo lo contrario. El paseo a pie hasta Camden me gustó, el mercadillo aun más y Chelsea ya...

Buckingham Palace

Nos recibió un Ferrari Spider color gris aparcado en una calle que te hace la idea de qué clase de barrio es Chelsea. Como a mi hermano le encantan los coches le hice una foto. Seguimos caminando por el barrio lleno de cafeterías, restaurantes y tiendas de bastante nivel pero muy tranquilo en comparación con el centro de Londres. Todo estaba muy limpio y ordenado, los edificios tenían muy pocas plantas y las casas eran todas blancas o de colores pero siempre iguales, con una escalerita en la entrada o dos columnas muy características de la zona residencial donde estábamos. Así es Chelsea: lujoso, tranquilo, elegante y muy agradable. Además encontré la calle que más me gustó de todo Londres, era mi calle de los sueños: Bywater St. si te paseas por Chelsea búscala!

Bywater Street

Nos cruzamos con otro Ferrari igual que el anterior pero en blanco y le hice otra foto para mi hermano. No sabía qué cantidad de cochazos me iba a encontrar esa tarde paseando por ese barrio. Mi hermano se hubiese puesto las botas! Tras el paseo encantador entramos a un Starbucks a tomarnos un granizado de café. Se que tengo delito pero era la primera vez que entraba a un Starbucks, nunca he sido capaz de pagar 3 € por un café y menos en el 'Mc Donals' de los cafés, pero reconozco que es de esas cosas que te tomas y disfrutas para el resto del viaje. De esos momentos tan perfectos que no olvidas nunca... estuvimos Dario y yo mas de una hora hablando por Whatsapp con Mario y Laura. Fue como tomarnos el café con ellos! jijiji y además fuimos al aseo, descansamos las piernas y veíamos el ir y venir londinense desde la cristalera; una tarde perfecta...

Starbucks Coffe Chelsea

Cuando empezó a anochecer nos fuimos en busca de Harrods, el lujo por excelencia de Londres. Conforme nos acercábamos los coches de altísima gama nos recibían: los Audis R8, Mercedes GT, Porsche Carreras, Rolls-Royces, Bugattis, Lamborghinis... hasta un Ferrari dorado, propiedad del iraquí Riyadh Al-Azzawi, campeón mundial de boxeo. Uno de los centros comerciales mas lujosos y excéntricos del mundo merecía una visita de noche para ver su fachada iluminada pero qué fracaso. No sabíamos exactamente por qué pero un sábado a las 9 de la noche estaba apagada su fachada de bombillitas. Fue tal mi cabreo que nos fuimos de allí sin llegar a entrar.



La compañera de piso de Dario y sus amigos nos esperaban en la zona de su piso para cenar y tomarnos una pinta. Así que con nuestras piernas que aun respondían milagrosamente nos cruzamos Londres de Sur a Norte hasta llegar a la hamburguesería donde suelen cenar. Hamburguesa riquísima con aros de cebolla, patatas y una hermosa pinta de Fosters en Londres por 9 £.  Para los precios a los que me acostumbré esa cena me pareció muy bien de precio.


Como era sábado y estábamos en Londres lo suyo hubiese sido salir por el Soho a tomar mas cervezas y pagar un riñón por ellas, pero creedme, seguro que en el camino de Santiago no hubiese andado tanto como lo estaba haciendo estos días.

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2 comentarios:

  1. Los coches de oro....jajajaja mi madre también se los encontró! De hecho se hicieron un montón de fotos con ellos ¿?¿?

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    1. Estaba en los alrededores de Harrods, se que ve siempre está por ahí... Ya quisieran Montecarlo y Puerto Banus semejarse a esto! y porque no le hice foto al Mercedes negro de terciopelo y dorado jajajajaj porq iba en marcha y era de noche. Son solo algunas excentricidades de las muchísimas! jajajjaja

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